... hace ya unos meses que creé este blog personal con la idea de transmitir las emociones de diversos recorridos hechos y seguir haciéndolo con los que quedan por recorrer. Blogs de viajes hay miles y con seguridad mucho mejores que éste, con mejores fotografías, con mejor edición... No pretendo que mi blog sea el más notorio, ni mucho menos, porque mi idea nunca ha sido esa. Mi idea es intentar plasmar unas estancias, excursiones, visitas que me inundaron de felicidad y la necesidad de contarlo. Hay lugares muy conocidos, pero otros no tanto o quizás muy desconocidos, pero todos ellos con un significado emotivo... Posiblemente a alguien le puedan servir estas líneas que irán mejorando con el tiempo... como el buen vino. ¡¡¡Gracias por vuestro apoyo!!!

12 octubre, 2012

Por tierras de Lleida... El Solsonès

La comarca del Solsonès se encuentra a caballo entre la llanura y las montañas pirenaicas. Su orografía es en forma de escalón, lo que la hace especialmente bella y agradable de recorrer, ya que sus contrastes tienen una riqueza inmensa. Comenzaremos por la parte del Sur:

Ruta por algunos pueblos deshabitados:



Fortaleza de Santa Madrona



Partiendo desde el mismo pueblo de Sant Climenç es posible descubrir hermosos lugares rodeados de misterios, historia y un paisaje envolvente. En Sant Climenç podemos recorrer sus calles amuralladas y silenciosas, viendo fachadas bien restauradas y cuidadas. Mención especial, a la iglesia románica parroquial, dedicada a al santo que da nombre al pueblo. En ella hay una segunda nave añadida que no le quita belleza al conjunto. Cuenta, además con una bonita espadaña.

Iglesia parroquial de Sant Climenç

Saliendo del pueblo, en dirección a Sallent, llegamos a este pequeño rincón, donde podemos ver la torre maciza y medio partida del castillo, así como algunos de sus muros que la rodean. En épocas pasadas, la torre era circular. Se trata de Madrona.


Sant Pere de Madrona

Se trata de otro conjunto deshabitado que conserva los restos de su fortaleza en lo alto de un cerro. La iglesia parroquial de Sant Pere de Madrona ha sido rehabilitada. Sus orígenes son románicos aunque, posteriormente, en el S. XVIII, fue de nuevo levantada sobre sus ruinas.

Durante esta pequeña travesía, vamos encontrando grandes extensiones de trigo, maduro ya, porque estamos en verano. El contraste del color dorado suave, con el verdor de los bosques es una maravilla. También observamos el color amarronado de las masías que salpican la zona.

Campos de trigo en el Solsonès

09 octubre, 2012

El Ripollès (III)

Y... finalizo esta trilogía, ampliando los recorridos por la comarca de Ripollès.

El Ripollès (I)

El Ripollès (II)


La Molina:

Hicimos una incursión a la vecina comarca de la Cerdanya, con el tren de Renfe (línea Barcelona - Puigcerdà). Es un viaje muy gratificante, que pasa por el Collado de Toses, donde se ven preciosos paisajes. Nuestro destino es La Molina, primera estación de esquí que se construyó en España, en los años 60. El tren nos deja en el mismo pueblo, pero no es lo más interesante, pues el pueblo en sí aparece desierto y con construcciones añejas. El espectáculo más bello lo obtenemos en las pistas de esquí, ya que están rodeada de las montañas pirenaicas como si fuera un anfiteatro.


En la zona de las pistas hay una gran cantidad de servicios de todo tipo, como bares, restaurantes, tiendas, oficina de turismo e información. Hay un servicios de autobuses que realizan el trayecto desde el pueblo hasta las pistas e incluso llevan hasta la zona de La Masella. 






Iglesia de Santa María de Ribes 



Pueblo que da nombre al Valle de Ribes. Es un encantador municipio que vale la pena recorrer, pues, además de los vestigios de su pasado industrial, materializado en villas modernistas y restos de antiguas fábricas, también es una villa muy ambientada, turística, llena de servicios y cosmopolita. En ella destacamos su calle Mayor repleta de comercios y pastelerías, además de edificios emblemáticos como el Ayuntamiento y la iglesia parroquial de Santa María de Ribes. Ésta data del año 1035, pero gran parte de sus muros fueron destruidos en 1936 y posteriormente reconstruidos entre 1945 y 1946. Se conservan todavía los tres ábsides, que son una joya del románico. Sorprende en esta iglesia el tejado, en el que se han abierto ventanas abuhardilladas. En su "Plaça del Mercat", asomada como un balcón al río Freser, se celebra cada sábado un mercado lleno de color, que se extiende también por el Paseo de Ángel Guimerà, en la otra orilla del río.



Otro Paseo interesante en Ribes es el de Santa Caterina y su prolongación en el Paseo de la Margarideta, ambos con las fuentes que llevan el mismo nombre. Desde este paseo se puede ver gran parte del pueblo en toda su extensión. El Castillo de Sant Pere también merece una visita. Se conserva de él la torre semicircular y se pueden ver las ventanas que correspondían a diferentes dependencias.


La configuración de Ribes de Freser y la disposición de sus casas está sometida a la forma del valle, por ello es en forma de cuña. Otro encanto de Ribes es precisamente los puentes y calles que cruzan sus tres ríos, el Rigard, el Freser y el Segadell, además, empujando la cuña que forma el pueblo, aparece una gran mole rocosa, que en un extremo forma el "Granòfir de Ribes" y en el que se ha instalado una cruz. Se trata de roca magmática y se divisa desde diferentes lugares del pueblo.


En Ribes también se encuentra el enlace con el "Tren Cremallera de Núria".


Santuario de Núria:


El valle de Núria con el lago helado 


Es la excursión más emblemática que parte desde Ribes de Freser. A través del tren cremallera (familiarmente llamado "el Carrilet"), que asciende por el congosto del río Núria, superando un desnivel del 1.000 m., se llega al famoso Valle de Nuria. Desde "el Carrilet" hemos podido ver la inmensidad del paisaje y la altura de las montañas, así como las praderas, saltos de agua y el río embravecido corriendo entre las piedras. Sólo el viaje ya merece la pena, pero una vez llegados al Valle, sobre todo en Enero, vemos un manto completamente blanco que, incluso, alcanza al lago situado enfrente del Santuario. Todo es de un blanco cegador. Desde lejos se intuye el edificio del Santuario y de otros servicios, por su color marrón. La iglesia es neorrománica y ascendiendo al camarín de la Virgen de Núria, podemos ver una antigua talla románica del S. XII. Es muy curiosa la cara del Niño, pues es igual al de la Virgen. Otra curiosidad en la iglesia es la composición de un mueble en el que hay una olla encastrada, una vitrina con una cruz y una campana. Todos estos objetos dan origen a una graciosa leyenda que está descrita en la pared.


La olla legendaria de Núria 
Por último, señalaremos que, desde el pueblo de Queralbs parte un antiguo camino que lleva al Valle, sólo se puede hacer a pie y es el único acceso, además del tren cremallera. Este camino lo utilizaban los campesinos para subir a venerar a la Virgen en el S.XI y en algunos tramos todavía puede verse el antiguo empedrado de aquella época. Todos los puentes de este camino que cruzan el río Núria son medievales.



19 septiembre, 2012

El Ripollès (II)

Continuamos nuestra ruta por esta mágica comarca de Girona. He de decir que al final no serán dos partes sino tres las que completarán este reportaje. El motivo es para ampliar descripciones de lugares y no cargar con la lectura en una sola entrada.



Comenzamos...


Itinerarios de interés:
Excursión al Valle de Nuria:

Se trata de un valle cerrado por altas montañas (una de ellas es el famoso Puigmal) que da paso al congosto del río Nuria. Se accede a él con el tren cremallera (El Carrilet) que parte desde Ribes de Freser, con parada en Queralbs, o a través de un sendero de montaña, que parte desde Queralbs. No hay carretera de acceso.



Congosto del río Nuria



En el valle está el Santuario de Nuria, frente al gran lago. La zona es un importante centro de peregrinación, excursionismo y esquí. El lugar cuenta con numerosos servicios como restaurante, hotel, apartamentos, museo, etc. A través del telecabina, se puede acceder al albergue Pic de l´Àliga. Desde aquí se contempla el impresionante paisaje de las montañas que rodean al valle. Hay varias excursiones y paseos que se pueden hacer en el valle o por los alrededores, todas ellas indicadas. Al atardecer, cuando se retoma el Carrilet para volver a Queralbs o Ribes de Freser, pueden verse rebaños de muflones que se acercan al agua para beber.

02 septiembre, 2012

El Ripollès (I)


Estas rutas están divididas en tres partes: Ripollès (I, II y III). Es una comarca gerundense muy extensa, de gran valor paisajístico e histórico. No olvidemos que en Ripoll (capital de la comarca) se sitúa los primeros indicios de Catalunya tal y como la conocemos ahora.


De esta parte, lo más destacable se encuentra en el Valle de Camprodón:

Camprodón:

Se trata de una villa con tradición turística de más de un siglo. Cuenta con numerosos servicios de todo tipo y con una vida comercial muy animada. En ella destacamos tanto sus monumentos, como paseos, calles y lugares emblemáticos.

El Pont Nou de Camprodón



Como monumentos hay que nombrar el espléndido Pont Nou. Es un puente que cruza el río Ter y que fue construido en los siglos XII y XIII. Cuenta con un gran arco central, arcos pequeños en los laterales y una torre de defensa. Antiguamente era el paso obligado para los que iban a la Cerdanya. Otro edificio románico es el Monasterio de Sant Pere, su iglesia fue consagrada en el 1169.

Como lugares emblemáticos señalaremos el Paseo Maristany. Se trata de una gran avenida, flanqueada por una bella arboleda. En este paseo se encuentran antiguas villas modernistas, que utilizaba la burguesía catalana para el veraneo. Otra avenida de semejantes características es el Paseo de la Font Nova. Al final del paseo se encuentra la fuente que le da nombre. También hay que mencionar la Calle Valencia. Se trata de una calle comercial, muy animada y en la que se encuentran, entre otros comercios, estupendas pastelerías.

Ermita de Sant Antoni:

Impresionante vista desde la ermita 

23 julio, 2012

El Montseny


Visita a Montseny y ermita de Sant Bernat:

El Macizo del Montseny fue declarado Parque Natural en 1978 y Reserva de la Biosfera por la UNESCO. Se encuentra rodeado por las comarcas del Vallès Oriental, Osona y La Selva, la mayor parte en la provincia de Barcelona.

Es un estupendo escenario para excursiones, paseos, senderismo y rutas BTT. En el Montseny hay infinidad de rutas.

En el pueblo que lleva el mismo nombre del macizo encontramos una bonita iglesia parroquial dedicada a Sant Julià de Montseny. Se trata de una iglesia románica, posteriormente restaurada en los siglos XVIII y XIX. El pueblo tiene un gran valor paisajístico, puesto que se asoma al valle del Tordera y se extiende por la ladera meridional del Macizo.

Si seguimos la carretera, ascendiendo, llegamos al Hotel Sant Bernat. Vale la pena hacer una parada en este lugar por su gran belleza como recinto hotelero de montaña, pero además, dentro de los jardines, se encuentra la pequeña y bonita iglesia de Sant Bernat que es neorománica.

Desde esa parte de los jardines, se puede observar una inmejorable vista de la montaña. Otra curiosidad del hotel es que, por los bellos jardines, se pasean unos grandes perros de raza San Bernardo. Son apacibles y cariñosos.
Ermita de Sant Bernat


15 julio, 2012

Continuamos... por el Baix Empordà

En esta zona, destaca la ruta de los pueblos medievales:

Fontclara:


Pequeña aldea turística. La mayoría de sus casas son antiguas masías restauradas como segunda residencia. Destaca la Iglesia de Sant Pau (S.XIII) con sus interesantes pinturas murales.


Palau-Sator:

 Preciosa villa turística, la cual conserva su antigua muralla y su trazado medieval. Entre sus monumentos más destacados está La Torre de les Hores (S.X-XI). Debajo de ella se abre un arco que da acceso al interior del pueblo. También tenemos la Iglesia de Sant Pere del S.XIII, que está, curiosamente, en las afueras del pueblo. Este municipio dispone de restaurantes elegantes con precios aceptables.


Torre de les Hores de Palau - Sator 

11 julio, 2012

Almería y sus contrastes


Las Negras (Parque Natural Cabo de Gata-Níjar)
Partimos hacia Mojácar con curiosidad, no sin antes hacer una paradita en Alicante, pues desde Barcelona son algunos kilómetros. En Alicante ya abrimos boca con ese precioso paseo, lleno de gente, lleno de vida y de marcha… que por las horas podría decirse que ya era nocturna. Había estado en Alicante hace muchos años, pero no recordaba la imponente silueta del Castillo de Santa Bárbara sobre el Paseo Marítimo. Me encantó el Galeote Restaurante….  Una preciosidad.


Castillo de Santa Bárbara
El galeote Santísima Trinidad















Al día siguiente continuamos la ruta hacia Mojácar, en la costa del Levante almeriense. Unos dijeron que aquello era muy seco, otros que era muy bonito, que las playas no tenían desperdicio… Y cierto es que, de nuevo nos sorprendimos. Atravesamos desiertos de roca, carreteras soleadas en exceso, nada hacía presagiar tanta maravilla.


Las playas de Mojácar no son espectaculares, salvo la calita que forma un espigón situado frente al Pueblo Indalo, que de tan sencilla daba gusto bañarse allí, sobre todo contemplando los atardeceres brumosos, inquietantes y diferentes.

La calita al atardecer, una piscina natural