La comarca del Solsonès se encuentra a caballo entre la llanura y las montañas pirenaicas. Su orografía es en forma de escalón, lo que la hace especialmente bella y agradable de recorrer, ya que sus contrastes tienen una riqueza inmensa. Comenzaremos por la parte del Sur:
Ruta por algunos pueblos deshabitados:
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| Fortaleza de Santa Madrona |
Partiendo desde el mismo pueblo de Sant
Climenç es posible descubrir hermosos lugares rodeados de
misterios, historia y un paisaje envolvente. En Sant Climenç podemos recorrer
sus calles amuralladas y silenciosas, viendo
fachadas bien restauradas y cuidadas. Mención especial, a la iglesia románica parroquial, dedicada a al santo que da nombre al
pueblo. En ella hay una segunda nave añadida que no le quita belleza al
conjunto. Cuenta, además con una bonita espadaña.
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| Iglesia parroquial de Sant Climenç |
Saliendo del pueblo, en dirección a Sallent, llegamos a este pequeño rincón, donde podemos ver la
torre maciza y medio partida del castillo, así como algunos de sus muros que la
rodean. En épocas pasadas, la torre era circular. Se trata de Madrona.
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| Sant Pere de Madrona |
Se trata de otro conjunto
deshabitado que conserva los restos de su fortaleza en lo alto de un cerro. La iglesia parroquial de Sant Pere de Madrona ha sido rehabilitada. Sus orígenes son románicos
aunque, posteriormente, en el S. XVIII, fue de nuevo levantada sobre sus
ruinas.
Durante esta pequeña travesía, vamos
encontrando grandes extensiones de trigo, maduro ya, porque estamos en
verano. El contraste del color dorado suave, con el verdor de los bosques es
una maravilla. También observamos el color amarronado de las masías que
salpican la zona.
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| Campos de trigo en el Solsonès |



